miércoles, 14 de octubre de 2020

DIOSES (Relato de los Jueves)

Reinventarse o morir, esa era la premisa a la que se agarró con uñas y dientes dado el panorama que se avecinaba.

Y es que en plena pandemia mundial, en pleno confinamiento nacional, donde los negocios hacían aguas y los empresarios veían su futuro temblar, él tuvo una idea que de salir bien se volvería oro... para sí mismo.

Cada día, con el callejero en su cabeza y provisto de dinero para el cambio recorría el pueblo de punta a punta. De la pizzería a la calle Roble, del restaurante mexicano a la Avenida de la Libertad, pasando por la Carretera Alta donde cada viernes en el segundo H dejaba Sushi y cerveza japonesa. 

Aquellas primeras semanas de confinamiento con el erte pegado al culo y las facturas por llegar pensó en algo que pudiera llevar a cabo con lo que tenía a mano, le dio vueltas y vueltas y solo cuando su tripa le rugió con ganas de una buena cena se iluminó una bombilla sobre su cabeza. No era una idea única en el mundo, pero si una idea única para él, una forma de ganarse un sueldo en estos tiempos tan difíciles. 

Y en unos días ya era conocido por todos los restaurantes y bares del pueblo, todo era muy fácil, dinero rápido con alguna que otra triquiñuela, y es que cuando se tenía labia todo era más fácil.
Metiendo un par de euros de más en cada reparto, bajo secreto de sumario, y lo que cada empresario le daba por sus servicios se sacaba suficiente para los gastos que tantos hijos suponían. Y es que aunque soltero habia sido un gran amante, llevándose con gran elocuencia a cuántas mujeres quería a su cama. Todo un Don Juan.




Y así fue como Hermes, mensajero de los dioses y a su vez Dios de la mentira y el engaño, cambio sus botas aladas por una scooter con baúl de reparto y su casco dorado por uno rojo chillón donde rezaba el nombre de su nuevo negocio, "Bandeja Express", mensajería culinaria.




Está semana "Hay un Dios en mi Sandwich" es el reto que nos propone Roxana.
Podéis leer a más Dioses y Diosas aquí.




19 comentarios:

  1. El tiempo no tiene piedad.
    No respeta ni a los Dioses.
    No me extrañaría ver a Zeus como dependiente del Burger King.

    Saludos.

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  2. Que bueno ese final, bueno en tiempos de crisis la imaginación al poder y él la utilizó aunque claro no contaba que los dioses son más listo que él ...
    Un fuerte abrazo y muy feliz noche.

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  3. Hermes es mi dios favorito! Pícaro, embustero y todo un seductor.

    Buen relato

    Saludos

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  4. Jajaja muy actualizado tu Hermes

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  5. Cómo será lo que está por llegar, que hasta los dioses ya están haciendo planes 😁
    Muy bueno y actual, M.
    Un placer leerte.

    Abrazos, y feliz noche.

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  6. Como será la pandemia, que hasta los dioses tienen que reinventarse. Muy original.

    Gracias por sumarte!
    ¡Un abrazo!

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  7. Con esta pandemia, hay que ingeniárselas. Hasta los dioses tendrán que reinventarse, o no llegarán a fin de mes.

    Encantador texto. Un abrazo

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  8. Me gustan los comentarios y lo que tu escribes gracias siempre por compartir tu magia

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  9. Espero que Hermes no salga perdiendo con ese cambio que hizo
    y que se la pase bomba modernizado en el scooter.

    Muy original tu relato.
    Besos, M

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  10. En estos tiempos de pandemia se ha visto y se ve de todo.
    No imagine que un un Dios jajaja
    Muy ingenioso.

    Un abrazo :)

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  11. Seguro que este Hermes lograría zafar con el delivery jaja. Me pregunto si irá con su clásico uniforme.😋

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  12. Bandeja Exprés" me gusta el nombre del Negocio

    Qué bueno tu relato.

    Besos enormes

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  13. Wowww que nos espera entonces,
    si los dioses están planeando
    algo nuevo, me encanto ese final.

    Besitos dulces
    Siby

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  14. No muy promisoria la misión de Hermes, pero buerno, a ponerse al día!
    Me encantó, divertidísimo.
    Besos

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  15. Jaja. Muy bueno. El suspense hasta el final. Como ya dijiste en mi blog, compartimos Dios. Yo lo deje en patinetero, pero estuve a punto de ponerle una mochila de "globo". No veas que coincidencia.
    Besosss M

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  16. Un dios en un erte y reinventándose. Me lo imagino inventando nuevas cosas, incluso mundos con su labia dorada. Genial el cuento-relato, es casi una fábula moderna.
    Besos

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  17. ¡Me ha encantado!

    Mira que todos nos hemos visto forzados a hacer cosas desesperadas para poder sobrellevar todo, y mira que el siendo mensajero, no le vendría mal un trabajo asi xD sería perfecto.

    Me ha gustado tu blog, te seguiré.

    Saludos.

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Gracias por tus palabras...