viernes, 13 de noviembre de 2020

NOVIEMBRE (JUEVES DE RELATOS)


Noviembre era un mes que le gustaba desde siempre. A pesar de las tardes tan cortas que le regalaba, a pesar de ese frío que ya empezaba a colarse en los huesos de madrugada. Y ahora lo recordaba con más alegría si cabe pues fue a mediados de este mes que sus pies pisaron suelo americano por primera vez y esperaba que no fuera la última.
Eran las 14:30 hora local cuando de la mano de su recién estrenado marido cruzaban los arcos de seguridad del aeropuerto internacional de Newark en Nueva Jersey y tras un alegre "Congratulation" del guardia de seguridad a su respuesta del motivo del viaje y tras reír a carcajadas mientras enseñaban sus anillos, comenzaron su Honey Moon.

Se sintió protagonista de una película de pantalla grande cuando el conductor de la compañía, cartel en mano con sus nombres, les esperaba a la salida. Fliparon, literalmente. Y es que cruzar el charco para ellos supuso su primer gran viaje y su primera vez en un avión y esa adrenalina los tenía en una nube, mucho más alta de lo que aquel vuelo de United Airlines les había elevado.

Mientras aquel coche cruzaba el túnel de Lincoln, ella lo reconoció en un grito de alegría, allí se grabó Pánico en el túnel de Stallone. Y tras salir de este y encarar aquella gran avenida que les llevaba a Manhattan, atisbo a ver aquel famoso puente que en tantas películas había sido destruido y que días después cruzaron caminando, para al terminar comerse ese sándwich de pastrami que el protagonista de Crónicas carnívoras se zampó en su programa aquella noche años atrás. 

Recordaron lo que hacían aquel 11 de Septiembre de 2001, ella en 1° ESO, y él empezando a trabajar porque no quería estudiar. Y se les encogió el alma en aquella zona cero, donde aquellas fuentes tan gigantes rodeadas de nombres y apellidos mostraban en sus recuerdos el horror vivido para el mundo entero. Y aquel árbol, el único que sobrevivió, les hizo sentir la fuerza y el coraje humano, y la valentía de una nación unida ante la desgracia.

Las imágenes de aquellos días se suceden en su memoria como si lo estuvieran viviendo ahora: el iluminado time square repleto de gente con su gran escalinata roja, aquella catedral de St. Patrick en mitad de la quinta Avenida rodeada de tiendas y más tiendas, hacia erizar la piel, las hojas cayendo en central park con Balto, Alicia y su país de las maravillas... Aquel partido de los Nicks en el Madison Square Garden, las compras en Macy's, la caminata por un Broadway repleto de musicales pidiendo ser vistos...
Aquellos recuerdos la envolvían y la hacían sonreír siempre. 
Como su llegada a Washington y su Casablanca, Philadelphia y su campana de la libertad, Niágara y sus cataratas, su paso a Canadá caminando en la noche por aquel puente y aquel chiste de Torontoentero contado en el mismo Toronto que bien sacó unas carcajadas...
Recuerdos plasmados en decenas de fotografías, que prometieron repetir cuando su pequeño fuera más grande.

Nueva York es tal cual la ves en las películas, era la primera vez que iba y parecía que había ido mil veces, todo lo conoces de la tv, el Empire State, la Estatua de la Libertad, la Gran Central Terminal. Sus barrios llenos de vivencias, razas y religiones, los grafitis del Bronx, el café de Queen, la seriedad de la comunidad judía en Brooklyn... Les pareció increíble!

Allí celebraron su Sí, quiero tan esperado, allí comenzaron a hacer sus sueños realidad. Y allí volverán de nuevo en Noviembre, de algún año... 


*Podéis leer más sobre este maravilloso mes de Noviembre en el blog Molí del Canyer.